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jueves, 31 de enero de 2013

Catedral de Córdoba. Detalle.

En el crucero de la Mezquita de Córdoba se eleva la Santa Iglesia Catedral, comenzó a construirse en el S.XVI, iniciada en un gótico tardío pero rendida finalmente a las influencias del Renacimiento.
Construida por la saga de arquitectos de los Hernán Ruíz, padre e hijo, y por Juan de Ochoa, autor de la cúpula del crucero.
A pesar de lo chocante e incluso molesto que resulta encontrar una Catedral en el centro de una Mezquita, hay que reconocer que, si no fuera por ello, probablemente la Mezquita ya no podríamos disfrutarla. Debido a que ha sido lugar de culto habitual el Cabildo catedralicio se ha ocupado históricamente de la conservación, adecuación y estudio de la Mezquita de Córdoba que, no olvidemos que ha cumplido ya más de 1.200 años de existencia.

Detalle del interior de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba

domingo, 29 de abril de 2012

La Judería. Córdoba.

Córdoba, ciudad Patrimonio de la Humanidad, por ella han pasado fenicios, griegos, romanos, musulmanes, cristianos y cada uno de estos pueblos ha dejado su impronta en este lugar que llegó a ser la ciudad más importante del mundo.
La judería es un barrio donde es fácil perderse admirando sus bellos rincones, uno de ellos es la Calleja de la Luna, que sale de la plaza del mismo nombre.
En la web Cordopedia describen así este encantador rincón:

A la izquierda de la íntima placita, un arco invita a sumergirse en la quebrada y penumbrosa calleja, que discurre aprisionada entre dos casas señoriales: por la derecha, la austera espalda blanca de la de las Pavas –cuya portada renacentista se abre en el último tramo de Tomás Conde–, y por la izquierda la fachada de la deshabitada casa de Villaceballos, con sus muros de sillar y ladrillo, en los que se abren, de trecho en trecho, salientes ventanas protegidas por rejas y celosías. Son cincuenta pasos de embrujo que conviene recorrer sin prisa, apreciando cada esquina, cada arco, cada mínimo ensanche, cada perspectiva.
Tras el primer arco saluda al viajero la copa de un naranjo, que en primavera perfuma de azahar esta angostura. Hasta hace unos años se asomaba a este tramo una tahona, que inundaba la calle con el cálido aroma del pan recién hecho. Giro a la derecha. De trecho en trecho, arquitos de ladrillo soportan el empuje de los muros y crean hermosas perspectivas. Al fondo del segundo tramo un pétreo escudo de Córdoba empotrado en la cal recuerda dónde estamos. El grato silencio reinante sólo se ve alterado por los pasos de los escasos transeúntes sobre las losas de granito. Turistas extraviados se cruzan con vecinos del entorno que utilizan el callejón como atajo para ir de la zona de Fleming a la Judería o viceversa, lo que acaba desvaneciendo el misterio que la calle encierra.
Giro a la izquierda. Pone punto final a este itinerario seductor la portada barroca de la casa de los Villaceballos, cuya fábrica de ladrillo recuerda el patio principal del antiguo hospital del Cardenal Salazar; sobre la puerta adintelada, hoy tapiada, campea un escudo, y sobre él, un balcón coronado por frontón partido. Aún aguarda una última sorpresa: si el viajero eleva la vista en dirección a la calle Tomás Conde, verá asomar por encima de los tejados el campanario de la Catedral, que es como una brújula a la salida del laberinto.






sábado, 24 de marzo de 2012

Castillo de Salobreña. Granada.

Salobreña es un pueblo de la provincia de Granada enclavado sobre un promontorio rocoso frente al mar, su castillo, situado en lo alto de la roca, disfruta de unas vistas impresionantes. Por un lado el pueblo blanco que baja por el roquedo hasta el mar y las vegas que lo rodean, por el otro las cumbres de Sierra Nevada.
El castillo es de origen árabe aunque ha sufrido reformas posteriores. Su planta es trapezoidal y consta de tres recintos, uno interior, con forma triangular jalonada por cuatro torres, que corresponde con el antïguo alcázar nazarí, y otras dos, meramente defensivas, construidas por los cristianos tras la Reconquista.

Pueblo de Salobreña desde una de las torres del castillo